Los Acuerdos PDF Imprimir E-mail
Martes, 10 de Agosto de 2004 03:30

Finalmente, la firma de los Protocolos entre las autoridades de Armenia y Turquía se llevó a cabo el pasado 10 de Octubre en Zurich, Suiza, ante la presencia de importantes funcionarios de las principales potencias como la Secretaria de Estado yanqui Hillary Clinton, los Cancilleres de Rusia y Francia, Serguei Lavrov y Bernard Kouchner, y el Secretario General del Consejo Europeo, Javier Solana, entre otros. Y si bien antes de la ceremonia se produjo un fuerte cruce entre el Canciller armenio Eduard Nalbandian y Hillary Clinton, nada podía, ni pudo, ponerle freno a este acontecimiento de verdaderas características históricas.

Los días previos, el Presidente de Armenia realizó una gira por París, Nueva York, Los Angeles, Beirut y Rostov, donde se reunió con representantes de las distintas corrientes de las colectividades armenias locales y regionales. Allí escuchó los argumentos de quienes se oponen y también pudo ver con sus propios ojos a miles de armenios y descendientes de armenios participando de manifestaciones de rechazo a la firma de los acuerdos. También en la propia Ereván, capital de Armenia, varios miles marcharon desde la Plaza de la República hasta el Monumento de Dzidzernagapert, convocados por una docena de partidos políticos.
Sin embargo, para todos ya era casi «un hecho» la firma de los Protocolos y estas expresiones de rechazo no eran más que la exteriorización masiva del descontento -por ésta y por otras varias cuestiones- de los sectores opositores al actual gobierno de Sargsian.
Los principales argumentos sostenidos por quienes rechazan la firma son:

  • que «se estaría permitiendo dudar sobre la veracidad del Genocidio de Armenios», asestándole de esta forma un golpe casi letal a la tradicional y ejemplificadora lucha de décadas de los descendientes de las víctimas de aquel crimen de lesa humanidad por su reconocimiento y castigo internacional;
  • que se estaría abandonando y entregando la no reconocida República de Gharapagh, cuya liberación costó la vida de miles de connacionales.

Ahora bien. ¿Son ciertos estos argumentos sostenidos con tanta vehemencia por ciertos sectores políticos, que los presentan como verídicos?
En absoluto. Si uno se toma el trabajo de leer los Protocolos, que en idiomas armenio, inglés y turco están en el sitio web oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Armenia (www..armeniaforeignministry.am), verá que no existe en ellos referencia concreta a estos temas -y muchos menos, perjudicial para los armenios-más allá del párrafo que habla de «la realización de un análisis científico y objetivo de los documentos históricos y los archivos, para el estudio de los problemas históricos y la presentación de recomendaciones, tendientes a restablecer la confianza entre ambos pueblos». (Lo que proponemos desde aquí es que la Embajada de Armenia en Argentina ponga a disposición de las decenas de miles de descendientes de armenios de habla hispana, y del público en general, una traducción oficial en idioma español).
Como podemos apreciar, y ustedes podrán constatar una vez leídos los documentos, no hay nada concreto respecto de los dos puntos sostenidos con tanta vehemencia por quienes se oponen a los acuerdos. Pero acaso, ¿no tienen derecho a dudar? ¿No tienen derecho a pensar que las autoridades armenias pueden ser doblegadas por la presión turca e internacional? ¿No tienen derecho a pensar distinto?
Claro que sí. Tienen todo el derecho a discentir, a dudar, a no creer, a manifestar su rechazo, a criticar... Pero a lo que no se tiene derecho es a presentar lo hipotético como real; no se tiene derecho a tergiversar la historia o a expresarla de manera parcial, escondiendo datos y hechos; no se tiene derecho a manifestarse en nombre de todos, cuando en realidad se es un sector; no se tiene derecho a exigirle a otros o a culpabilizarlos, sin hacerse cargo de la parte que corresponde; no se tiene derecho ni a la soberbia y mucho menos, a práctias políticas hegemonizantes.
Nosotros, basándonos en nuestros principios humanistas y en los ideales de luchar por un mundo con paz y sin explotadores ni explotados, reafirmamos nuestra posición expresada públicamente en el comunicado del 25 de Septiembre de 2009, donde sostenemos «nuestra inquebrantable convicción de que, tal como sucedió hace 89 años, será nuevamente la construcción de la sociedad socialista en Armenia la única garantía real para la existencia física de su pueblo y para el desarrollo libre e independiente del país, en paz y fraternidad con todos los pueblos».

Última actualización el Lunes, 18 de Octubre de 2010 07:14
 

Auspiciantes

ANSES
Administracion Nacional de la Seguridad Social
INADI
Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo.

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